jueves, 18 de octubre de 2018

10 Frases de Carl Jung

1) El sueño es la pequeña puerta escondida en el más profundo y más íntimo santuario del alma.

2) No podemos cambiar nada sin antes comprender. La condena no libera, oprime.

3) Tu visión devendrá mas clara solamente cuando mires dentro de tu corazón... Aquel que mira afuera, sueña. Quién mira en su interior, despierta.

4)  Aún una vida feliz no es factible sin una medida de oscuridad, y la palabra felicidad perdería su sentido si no estuviera balanceada con la tristeza. Es mucho mejor tomar las cosas como vienen, con paciencia y ecuanimidad.

5) Conocer tu propia oscuridad es el mejor método para lidiar con las tinieblas de otras personas.

6) El zapato que le ajusta a un hombre le aprieta a otro; no hay receta para la vida que funcione en todos los casos.

7) El encuentro de dos personas es como el contacto de dos sustancias químicas: si hay alguna reacción, ambas se transforman.

8) Si eres una persona con talento, no significa que ya hayas recibido algo. Quiere decir que puedes dar algo.

9) Donde existe el amor no hay deseo de poder, y donde predomina el poder el amor es escaso. Uno es la sombra del otro.

10) Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de la vida fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma.









domingo, 14 de octubre de 2018

A los ojos

Para un segundo , para, puede que tengas un día jodido, no te preocupes, solo dura veinticuatro horas y si le restas las que duermes son menos. Puede que tengas un problema de escala tres o escala nueve sobre diez. No importa hazme caso, date un capricho, bébete un vino o cómprate algo bonito, sí, en esta sociedad consumista de vez en cuando tampoco pasa nada por ser parte del problema; de hecho a veces es necesario. Sonríe a un desconocido por la calle, reparte besos sin motivos, sola o acompañada, mira al sol un momento aunque luego veas manchas un ratito, señal de que tus ojos funcionan. Cuando se te pase, céntrate en mirar y analizar. Y vas a empezar a descubrir que puede que la magia exista. Que putada lo de las miradas. Hay ojos que guardan historias que ni la Reserva Federal podrían custodiar mejor. Hay algunos que encierran tragicomedias de Oscar, los que te invitan a pasar con la puerta entreabierta y dentro no tienen ni techo, pero te da igual, porque ni aunque llueva a raudales te saldrías de ellos. Los hay que recuerdan a los siete mares, ya sea por el color o por la profundidad de quien mira. Están los que te gratinan, los que te dejan como el queso de una pizza, esos que no puedes dejar de mirar porque tienen algo hipnótico. Los que miran de reojo, como si un tornado te rozara y la piel se te pusiese como el cuero sin tratar. Y después de todos esos, y de muchos que me dejaré por el camino, después de todos los que se pueden clasificar, están los suyos.
Los que no sabes si observan, miran, contemplan o divisan. Los que hacen que cuando se quite la ropa en frente de tí, no puedas parar de mirarlos. Los que asustan y estremecen, los llenos de incertidumbres porque los ves a través de fotos, los que guardan psicodelia, serenidad y nervio. Los que prometen sin pestañear, esos en los que cogió a Dios inspirado para pelfilarlos de un soplo. Ella los tiene, lo he visto, sabe que no tiene que impresionar a nadie porque la vida ya se impresiona por su forma de ver las cosas. Aquellos que dices, ``no voy a meterme en su perfil nunca más´´ y sin darte cuenta, tu pulgar se muere por darle a ``me gusta´´ en cualquier red social; los que hacen que te muerdas el labio mientras los miras por muchos kilómetros, yardas o distancia que te separen. Los que provocan que tu corazón bombee más rápido sin motivo aparente. Sabes de que te hablo, a los que acompañan esa sonrisa tan bonita que hace que el reloj se te pare, y no sea por falta de pilas o cuerda. Los que siempre serán tu debilidad, esa debilidad que te hace invencible...
Francisco Bonilla Lozano

miércoles, 10 de octubre de 2018

Nunca te olvides de ti

Nunca te olvides de ti. Nunca permitas que las circunstancias en las que te dejas arrastrar provoquen que dejes de sentirte orgulloso de la única persona por la que deberías sentir amor incondicional: tú. Sé coherente con tus valores, con tus principios, con tus deseos. Con todo aquello que en algún momento de tu vida has creído que era por lo que tú estabas en ella. No malgastes ni un segundo regalándole tu potencial a quien creas que lo va a desperdiciar. Si tú vales más que todo esto, cambia de comprador, pero nunca rebajes tu precio. Que cada noche puedas irte a dormir con la mínima sensación de que aquello que has hecho ha mejorado, de algún modo, la parcelita de sociedad que te corresponde desde el corazón. Así que por favor, no te vendas. A ningún precio. Hay inversiones cuyos riesgos es mejor no asumir. Y si tú no te lo crees suficiente, cuéntaselo al que nunca se hubiera olvidado de ti: el niño que fuiste. Porque el mundo, lo creas o no, te necesita.
-Noemí Carnicero.

viernes, 5 de octubre de 2018

Vivir y Amar

Vivir ... es llegar donde todo comienza

Amar... es ir donde nada termina

Vive ... como si fuera temprano

Reflexiona ... como si fuera tarde

Siente lo que digas... con cariño

Dí lo que piensas ... con esperanza

Piensa lo que haces ... con fe

Haz lo que debes ... con amor

La vida revela la verdad

La verdad nos ilumina el camino

El camino nos conduce a amar

El amor nos hace vivir

La razón del amar ...

La encontramos viviendo

El sentido de vivir ...

Lo encontramos amando.

Autor Desconocido 




martes, 2 de octubre de 2018

La mejor cura, el tiempo

El tiempo, como el viento, seca las lágrimas.


Como el agua, todo lo disuelve.
Como el fuego, reduce las cosas a cenizas.
Como el sol, todo lo ilumina.



Aclara lo confuso, descubre lo más oculto.



Encuentra lo perdido, propicia la tolerancia.



Reconcilia a los enemigos,
pone a prueba el amor y la amistad.



Extravía a los ambiciosos.



Se lleva las ilusiones y el orgullo,
trae la conformidad.



Quien va contra él, fracasa.
Quien lo aguarda se torna poderoso.
Quien lo acepta como aliado, traba amistad.



Autor: C. Vigil