sábado, 24 de diciembre de 2016

Abecedario para la Navidad

Agradecer a Dios el habernos regalado las personas con las que convivimos.

Buscar el bien común por encima de los intereses personales.

Corregir con esmero a aquel que se equivoca.

Dar lo mejor de uno mismo, poniéndose siempre al servicio de los otros.

Estimar a los otros sabiendo reconocer sus capacidades.

Facilitar las cosas dando soluciones y no creando más problemas.

Ganar la confianza de los otros compartiendo con ellos sus preocupaciones.

Heredar la capacidad de aquellos que saben ser sinceros con valentía y respeto.

Interceder por los otros a Dios, antes de hablarle de nuestras cosas.

Juzgar a los otros por lo que son, no por lo que tienen ni por lo que aparentan.

Limitar las ansias personales frente a las necesidades del grupo.

Llenarse con lo mejor que uno encuentra en el camino de la vida.

Mediar entre los compañeros que no se entienden.

Necesitar de los otros sin ningún prejuicio.
Olvidar el miedo al qué dirán dependiendo de la opinión de los demás.

Preocuparse por los más débiles o más necesitados.
Querer siempre el bien de las personas.

Respetar las opiniones de los demás, los derechos de las personas y de los animales.

Salir al encuentro del otro, no esperando que él dé el primer paso.

Tolerar los defectos y límites propios y ajenos con sentido del humor.

Unirnos todos para vivir en paz y armonía.

Valorarse con realismo sin creerse superior a los demás.

X es una incógnita que invita a la búsqueda constante de la verdad con mayúscula.

Yuxtaponer ilusiones y esperanzas, trabajos y esfuerzos por crear fraternidad.

Zambullirse sin miedo en el nuevo día que Dios regala cada mañana

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Ya no eres un mendigo del amor

Ya no eres un mendigo del amor

Todos en tu vida te están amando en este momento, de la mejor manera que pueden.
Sus corazones están tan cerrados o tan abiertos como les es posible ahora mismo.
Todos están enfrentando tristezas, miedos y alegrías que quizás nunca conocerás.
Están buscando amor a su manera.
Cuando tratas de conseguir amor de los demás, realmente importa lo abiertos o cerrados que están sus corazones hoy.
Te pones en guerra con ellos, cuando intentas abrirlos.
Cuando no buscas amor, y en su lugar reconoces al amor como tu propia verdadera naturaleza, sintiendo la fuente de amor en tu propio corazón radiante, eres libre, y la batalla por el amor termina.
Ahora puedes dejar que los demás te amen en su propia y única manera. Sin importar lo ‘limitado’ que pueda parecerle a la mente.
Porque a través de los ojos de la abundancia, incluso el amor limitado es una bendición. Un corazón abierto es un milagro, sí, pero un corazón cerrado también debe ser honrado.
Así que puedes dejar que los demás te amen en la medida que lo hacen.
Ya no eres un mendigo del amor.
Porque reconoces la verdadera fuente del amor:
TÚ.

Jeff Foster

El silencio...

Guardar silencio puede ser una muestra de sabiduría y prudencia, pero también un signo de temor y complicidad.
Cuando callas, también hablas de ti mismo.
Cuando callas un secreto, conozco tu fidelidad de amigo.
Cuando callas tu propio dolor, conozco tu fortaleza.
Cuando callas ante el dolor ajeno, conozco tu impotencia y tu respeto.
Cuando callas ante la injusticia, conozco tu miedo y tu complicidad.
Cuando callas ante lo imposible, conozco tu madurez y dominio.
Cuando callas ante la estupidez ajena, conozco tu sabiduría.
Cuando callas ante los fuertes y poderosos, conozco tu temor y cobardía.
Cuando callas ante lo que ignoras, conozco tu prudencia.
Cuando callas tus propios meritos, conozco tu humildad y grandeza.
El Silencio es el tiempo donde el sabio medita, La cárcel de la que huye el necio
Y el refugio donde se esconden los cobardes. Siembra para ser tú mismo...

George Eliot

martes, 20 de diciembre de 2016

La verdadera aceptación

Decir "sí" a este momento tal como es, decirte "sí" a ti mismo, exactamente tal como eres, no significa que abandones la posibilidad del cambio. No significa que las respuestas no van a llegar, que la tristeza no va a desaparecer, que el dolor no va a menguar, que no habrá una acción inteligente en la siguiente escena. Significa una alineación total con la escena actual, la cual contiene la inteligencia de todo el universo. Significa una profunda confianza en este instante de la vida ―el único instante que existe― y soltar las promesas y las ideas acerca de cómo "debería ser" la vida.

En vez de intentar llegar de un salto a la seguridad de un mañana, cree en la incertidumbre de hoy. En vez de correr hacia una respuesta en la siguiente escena, cree en esta escena creativa en la que "aún no hay respuestas". En vez de tratar de abalanzarte hacia la alegría o la dicha en el futuro, cree en el actual momento de dolor o duda, o en cualquier forma que la inteligencia cósmica esté adoptando. La certidumbre puede llegar o no con el tiempo, las respuestas pueden relevarse o no, la alegría puede irrumpir o no, los momentos emocionantes pueden presentarse antes o después, pero no pases por alto los tesoros de este momento.

Si las respuestas acuden, surgirán del abono del no saber, de la tierra fértil de la duda. Si la alegría muestra su cara, surgirá del dolor que ha sido profundamente tocado. Si una nueva vida crece, lo hará en la única cuna que existe: el Ahora.

Este momento es el punto de acceso, el portal, el pórtico de gracia hacia aquello que siempre has anhelado. No te lo saltes persiguiendo las glorias imaginarias del mañana.

Jeff Foster

domingo, 18 de diciembre de 2016

¿Para qué sirve un minuto?

¿Para qué sirve un minuto?

Un minuto sirve para sonreír, sonreír para el otro, para ti y para la vida.

Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua.

Un minuto sirve para escuchar el silencio.

Es en un minuto en que uno dice el sí, o el no que cambiará toda su vida.

Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo.

Un minuto para sentir la responsabilidad, pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.

En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar , esperar, creer, vencer y ser.

En un minuto se puede salvar una vida.

Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.

Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar, de una vida.

Minutos…….. cuantas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta, pero también cuantas veces traemos a nuestra vida los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y tristezas.

Con frecuencia decimos ” es un minuto” que nos parece nada, pero cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, como se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestro trabajo, como se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto al que se entrega al hilo al nacer y como también que la vida otorgue más minutos a que la muerte separará físicamente y no veremos más.

Un minuto parece increíble, parece tan poquito, y sin embargo, puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida.

Lo importante no es vivir la vida por qué sí, dejando pasar el tiempo.

Aprendamos a vivir la vida intensamente.

Aprendamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que ” sí no es hoy , será mañana “.

Recuerda que tu tiempo es hoy.

La vida es hoy.

Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.

Autora : María Julia La Fuente .